sábado, 15 de noviembre de 2014

Un amigo mío.



  La artista Femke Hiemstra es un buen ejemplo del movimiento lowbrow americano. Sus obras a la par oscuras y surrealistas nos retrotraen a esos sueños de la infancia y esos cuentos donde no todo era lo que parecía, donde se respira un aire nostálgico pero a la misma vez extraño.  



Trabajando además sobre viejos libros u otros objetos,  ha elaborado un mundo son suma delicadeza y detalle, convirtiéndolo  en toda  una delicia visual para cualquier amante de la ilustración.
 
  









Para más información:




 











I´M A FAN OF YOU !!!!



Ramiro Quesada Pons concibe la habitación, sin duda alguna, como el reflejo de la persona. Qué pasa entonces cuando mostramos la habitación de un fanático y  qué pasa si esa persona no es un fanático de un grupo de música o de una serie de televisión sino que es de un artista.

 Así pues, ha creado una serie de maquetas que representan ( casi de forma enfermiza) ese amor que tales personas sentirían por sus ídolos artísticos. No hace falta decir de quién es fan cada habitación pues visualmente ya te lo cuenta todo.







Desplazamientos



Michael Naimark y su instalación  Displacements (Desplazamientos) crea una peculiar visión de una habitación. Dicho cuarto  se encuentra a oscuras y totalmente pintado de blanco, a medida que la proyección la recorre podemos ver cómo va adquiriendo vida y tres personas realizan sus acciones cotidianas como si nada.


  Me es inevitable no acordarme de los edificios abandonados, de aquellos lugares que ahora ya no albergan otra cosa más que polvo y estigmas de momentos pasados en el que, al igual que en la obra de Michael Naimark, las personas deambulaban por sus pasillos e interactuaban con esos objetos que ahora  por desgracia se encuentran arrinconados en la más oscura esquina, perdidos en el olvido.


Página del artista: 
http://www.naimark.net/

Metamorfosis





  La habitación en la infancia. Ese espacio protector que nos aísla de los peligros del mundo  exterior. Una crisálida en el que desarrollarnos, descubrirnos, imaginar, soñar y aprender.
   Un capullo en el que se aplica una metamorfosis a la vez que con nosotros, que cambia, se mueve, está vivo. Representa un primer paso antes de alzar el vuelo hacia un nuevo mundo.
   
 La habitación como nosotros experimenta cambios, cuando eres un bebé tiene una cuna, cuando eres un niño está llena de juguetes y cuando eres adolescente se trasforma en un símbolo de rebeldía. La habitación durante la etapa de crecimiento es nuestro fuerte, lejos del mundo nos permite desarrollarnos, encontrarnos a nosotros mismos, definirnos para que cuando salgamos de ella, como adultos, estemos listos para enfrentarnos al mundo.
  Con esta premisa se organiza el siguiente proyecto. Una video proyección en el que retrotraernos hacia esos momentos en el que el mundo nos  resultaba tan extraño y nuestro cuarto se convertía en nuestro mundo.

  (Premisa del vídeo)
   Todod los derechos sobre la música reservados a Bass Communion.